Nuestra Historia
El Comienzo de un Sueño
Somos Claudia y Juan Claudio, los fundadores de Galletas del Mundo, y esta es nuestra historia. Ambos agrónomos de profesión, comenzamos este viaje cuando nuestras vidas dieron un giro inesperado: quedarnos sin trabajo y entrando en pánico porque los planes B, C y D no estaban dando los frutos que necesitábamos. Inspirados por nuestra hija, quien un día nos dijo que las galletas que hacíamos en casa eran únicas y especiales, decidimos seguir nuestra pasión por la repostería (para horror y espanto de nuestras familias de origen, que invirtieron tiempo, recursos y paciencia para que completáramos exitosamente nuestras carreras universitarias. ¡Perdón, papá y mamá!) y crear algo que verdaderamente reflejara nuestro amor por los sabores del mundo y la maravilla de conectar con las distintas culturas que dieron origen a estos sabores.
La otra situación que nos motivó a incursionar en el mundo de las galletas, fue el desafío que tuvimos como padres trabajadores, de proveer a nuestros hijos con las colaciones saludables que nos pedían en el Jardín Infantil y en el colegio. Buscábamos en supermercados, negocios locales y emprendimientos, sin encontrar alimentos saludables, sabrosos, sencillos y nutritivos. La única opción, a pesar de nuestra agenda recargadísima con trabajos y crianza, era hornearlos nosotros mismos (cosa que pudimos hacer por un tiempo limitado, y luego nos pilló la máquina).
Entonces, también pensamos en elaborar galletas y otros horneados nutritivos y sabrosos que pudiesen resolver el problema a otros padres. Además desarrollamos una línea de sándwiches nutritivos y sabrosos (todo elaborado por nosotros, desde el pan en adelante) para los almuerzos o desayunos al paso de los adultos.
Un Viaje de Sabores y Recuerdos
¡Dicho y hecho! Busqué y adapté recetas de galletas de avena, incorporándole frutas, hortalizas, frutos secos, miel, en 5 sabores diferentes (pensando en los niños) y kanelbullar (rollos de canela suecos) y medias lunas (argentinas) para los adultos, y nos instalamos a venderlos a la salida del colegio de nuestros hijos. Si bien las galletas tuvieron buena acogida en los niños, sus adultos pedían cosas “menos saludables”, lo cual nos impulsó a abrir la línea de “Galletas del Mundo”, con los Besos de Nuez, las Bombas de chocolate y las Pepparnöttr. ¡Y eso es lo que nuestros queridos Cookie Lovers estaban esperando! Desde entonces, nuestras galletas se han convertido en más que un simple postre. Cada receta que elaboramos está inspirada en un rincón especial del planeta, capturando no sólo ingredientes, sino también historias y recuerdos (propios y de terceros) que hemos recolectado a lo largo de los años. Desde vender nuestras primeras galletas en la calle, superando miedos y desafíos, hasta perfeccionar cada bocado con dedicación y cariño, hemos aprendido que lo más importante es compartir momentos de felicidad con todos ustedes.
El año 2018 se sumó a nuestra familia el “Cookiemóvil”. Un triciclo eléctrico carrozado, que convertimos en el carrito mágico de las galletas, y que nos acompañó en la primera Plaza de Bolsillo de Rancagua, en ferias de emprendedores y a la salida de diferentes colegios de la Región de O’Higgins. Quisimos rodearlo de color, de magia, y de sabores del mundo, llegando a tener a la venta en simultáneo, 24 recetas de 10 países diferentes!.
Un Viaje de Sabores y Recuerdos
¡Dicho y hecho! Busqué y adapté recetas de galletas de avena, incorporándole frutas, hortalizas, frutos secos, miel, en 5 sabores diferentes (pensando en los niños) y kanelbullar (rollos de canela suecos) y medias lunas (argentinas) para los adultos, y nos instalamos a venderlos a la salida del colegio de nuestros hijos. Si bien las galletas tuvieron buena acogida en los niños, sus adultos pedían cosas “menos saludables”, lo cual nos impulsó a abrir la línea de “Galletas del Mundo”, con los Besos de Nuez, las Bombas de chocolate y las Pepparnöttr. ¡Y eso es lo que nuestros queridos Cookie Lovers estaban esperando! Desde entonces, nuestras galletas se han convertido en más que un simple postre. Cada receta que elaboramos está inspirada en un rincón especial del planeta, capturando no sólo ingredientes, sino también historias y recuerdos (propios y de terceros) que hemos recolectado a lo largo de los años. Desde vender nuestras primeras galletas en la calle, superando miedos y desafíos, hasta perfeccionar cada bocado con dedicación y cariño, hemos aprendido que lo más importante es compartir momentos de felicidad con todos ustedes.
El año 2018 se sumó a nuestra familia el “Cookiemóvil”. Un triciclo eléctrico carrozado, que convertimos en el carrito mágico de las galletas, y que nos acompañó en la primera Plaza de Bolsillo de Rancagua, en ferias de emprendedores y a la salida de diferentes colegios de la Región de O’Higgins. Quisimos rodearlo de color, de magia, y de sabores del mundo, llegando a tener a la venta en simultáneo, 24 recetas de 10 países diferentes!.
Galletas que Conectan Corazones
Galletas del Mundo es nuestro sueño hecho realidad, un sueño en el que creemos que cada galleta es un pequeño homenaje a las tradiciones y culturas que tanto nos inspiran. Es un homenaje a las generaciones de abuelas, abuelos, madres y mujeres anónimas, en todo el mundo, que pusieron sus talentos, su cariño y su imaginación para crear cada receta. Honramos las tradiciones que permitieron que las recetas se transmitieran de boca en boca, de una generación a otra, hasta llegar a nosotros hoy, y permitirnos prepararlas para ustedes. Ninguna de estas recetas estaría hoy en sus mesas, de no ser por el amor inconmensurable de personas sencillas, por sus comunidades, sus familias y sus seres queridos.
Con nuestro trabajo, deseamos honrar la fuerza de ese cariño, y permitir que esa fuerza sea parte integral de nuestras preparaciones. Para lograr una mayor inmersión en la experiencia cultural de acercarnos a cada receta, estudiamos también la historia de los países de origen, historias familiares, tradiciones, música y folklore local. Durante los procesos de estudio de recetas, de las pruebas, y posteriormente, al elaborarlas, procuramos ambientar nuestro taller (cuando menos) escuchando música de época y actual de los países de origen, buscando conectar lo antiguo con lo nuevo, y ayudar a las masitas a “recordar de dónde vienen” (nos gusta imaginar que hay memoria viva también en lo que horneamos). Cada nueva receta es para nosotros un viaje de descubrimiento, maravilloso y único, que nos llena de gozo.
Queremos que, al disfrutar de nuestras galletas, sientan el mismo calor y amor que nosotros sentimos al hacerlas, porque para nosotros, cada galleta es un puente que conecta corazones y crea recuerdos imborrables.
¡Gracias por ser parte de nuestra historia!
Claudia & Juan
