Galletas Anisette.
Mi primer encuentro con las galletas italianas.
Las galletas italianas siempre me sorprenden. ¡Son tan diferentes de las americanas, y algunas otras europeas! Mi primera reacción, cuando recién empezaba a conocerlas era tipo: ¿No llevan sal? ¿Tan poca mantequilla? ¿Aceite de oliva? ¿Tan poca harina? ¿Tanta leche? Pero si la masa es casi líquida! En general, tienen pocos ingredientes (si las comparamos con galletas del Norte u Oriente de Europa), sus sabores son menos complejos, más sencillos, pero reconfortantes y gustosos una vez horneadas. También juegan con una diversidad de texturas y formas, lo cual hace la experiencia de prepararlas, siempre interesante, novedosa y llena de cariño.
El significado especial de los Anisettes.
En particular los Anisettes, fueron la primera receta italiana que preparé para esta aventura de Galletas del Mundo. ¿Por qué esta galleta en particular? Por cariño a mi papá. Resulta que, cuando yo era niña y lo acompañaba a comprar pan, iba a una panadería en particular donde vendían panecillos dulces de anís, que le traían bellos recuerdos de su infancia. Y en su oficina, en uno de los cajones de su escritorio, siempre guardaba una bolsita de caramelos de anís, de esos antiguos que parecían pequeños cojines, de color blanco perlado y con rayitas de color rojo. En lo personal, encuentro el sabor de esos caramelos de anís demasiado invasivo. Y muy suave el de los panes de anís (se siente el sabor si te toca morder una semilla), y si no están recién horneados, la masa se vuelve seca y atoradora. Así que decidí buscar alguna receta de galleta que tuviese anís, pero que fuera sabrosa sin ser cargante con el aroma/sabor. Y me topé con las Anisette..
El desafío de preparar Anisettes.
Mientras reunía los ingredientes, me entraban las dudas de que la receta estuviese bien. Cuando me puse a unir los ingredientes de acuerdo a la receta, mis dudas aumentaban, porque claramente esa masa a punto de dejar de ser una pasta pegajosa para convertirse en una sopa espesa, no era “estirable”. Darle forma, iba a ser un desafío. Estandarizar la producción en grandes números (tamaños y pesos uniformes), era otro desafío que se venía. Lo bueno de seguir las recetas al pie de la letra las primeras veces, es que ayuda a equivocarse menos. Revisé mucha literatura, varias versiones de la misma receta, hice las pruebas, y los resultados me sorprendieron. La masa, una vez porcionada (eso puede ser “a ojo” o con una balanza gramera, con ayuda de harta harina sobre el mesón) se rueda suavemente en forma de cinta, del grosor del dedo meñique, a un largo suficiente para formar una letra S. Ojalá manipular la masa lo menos posible y usar la harina para que no se pegue la masa al mesón. De inmediato, se coloca en la bandeja de horno ya preparada, a esperar a todas sus “hermanas”. Esta parte debe hacerse de una sola vez, para que todas las galletas tengan un contenido de humedad equivalente y se horneen parejo.
La magia del horno y el glaseado.
Y una vez que salen del horno, el perfume del anís, cálido y suave, inunda cada rincón. Es impresionante cuánto crecen estos bebés en el horno. Las escuálidas “culebritas” que llenaban las bandejas, se convierten en unas galletas gorditas, pálidas, que muestran por aquí y por allá los granitos de anís que les dan ese perfume especial. Son blandas y de suave humedad, cremosas, no es la galleta típica dura, seca y crocante. Así que preparar el glaseado es otro desafío. Debe ser lo suficientemente húmedo para adherirse a la galleta, sin reblandecerla y secándose bien al aire. Y vestirlas con su capa de glaseado es otra etapa que me encanta, pues le da a la galleta parte de su personalidad, y que las diferencia de las otras Galletas del Mundo.
La banda sonora de mis Anisettes.
Aprovecho de compartirles una muestra de la banda sonora que me acompaña cuando preparo estas galletas. Para que la masa recuerde su origen y el alma de la Campania se vaya metiendo en cada Anisette que sale de nuestro taller 🙂
Enlace a muestra de banda sonora
La lista de reproducción completa de la Campania está a continuación (y, como siempre ocurre en YouTube, hay algunas canciones infiltradas que no son de ahí)
Enlace a lista de reproducción
¿Listo para probar estas galletas llenas de historia y sabor? ✨

